En manos del Presidente la oportunidad
El Comercio
Quito, 14 de marzo 2007
Por El Comercio (Ecuador)
“El país necesita estabilidad y el Presidente tiene su oportunidad real. Si eso no ocurre, solo se sabrá cuándo empezó el caos y no cómo terminará. Los sucesos políticos ocurridos ayer en el Congreso y en el Tribunal Constitucional agudizan la crisis que castiga al país. … la democracia ecuatoriana funciona a medias, sin Parlamento, mientras el Tribunal Supremo Electoral (TSE) maneja inconstitucionalmente la consulta popular”. (El comercio. Ecuador)
, que daría paso a la asamblea, que si bien buscará el cambio que el país demanda, éste no se concretará si se aplica un estatuto con vicios legales. El panorama lo completa la acción del Ejecutivo, que se esfuerza por desmarcarse de la situación, pero influye en la crisis, y como tal, es corresponsable directo del bloqueo.
La semana pasada, la Asociación de Editores de Periódicos (Aedep) analizó las causas del bloqueo y advirtió de las posibles consecuencias. En el Parlamento hubo poca reacción, pero el presidente Correa atacó a los medios de prensa escritos, que a través de un comunicado expresaron su punto de vista, siguiendo la norma de respeto a los poderes públicos. El Presidente acusó a los medios de “mafiosos, corruptos e inmorales”; usó generalidades y no dio nombres.
Esa actitud descalificadora no es aceptable. Los medios, en general, aportan al desarrollo del país. En el caso de EL COMERCIO, los lectores dan fe, en 101 años de vida, de nuestra conducta, transparencia e independencia frente al poder. Basta leer los archivos recientes de las crisis que acabaron con los gobiernos de Bucaram, Mahuad y Gutiérrez para saber qué es mantener una línea: distancia frente al poder, sin dejar de informar. O lo que pasó con la crisis financiera de los 90, cuando este Diario registró los dolorosos días de la caída del sistema bancario y la llegada de la dolarización. En ese entonces se exigió sanciones a los responsables.
Hoy, el clima político empeora por los vacíos jurídicos. El Presidente, pese a su conducta confrontativa, tiene oportunidad de elevarse como estadista. Aún puede exigir rectificaciones al Congreso, TSE y TC y ayudarle al país a salir de la crisis. Si se propone, puede ser mediador relevante y necesario, puede pedir cambios a las fuerzas contendientes y frenar las confrontaciones. El país necesita estabilidad y el Presidente tiene su oportunidad real. Si eso no ocurre, solo se sabrá cuándo empezó el caos y no cómo terminará.

























