Un viaje entre el interés económico y la polémica política

La gira latinoamericana de Bush suscita reacciones encontradas en los países anfitriones.

Infolatam
Madrid, 8 de marzo 2007

En Brasil, la energía; en Uruguay, el comercio; en Colombia, el plan antidroga; en Guatemala, los derechos sociales; en México, la frontera y la emigración. Y Venezuela, a la contra. En los próximos cinco días, además de manifestaciones, Bush se encontrará con una larga lista de cuestiones pendientes: desde la firma de los TLC a la reforma de la legislacion sobre migraciones, pasando por la política energética.

Las claves

  • Protestas de movimientos sociales y de izquierdas acompañarán a Bush en todos los paises visitados.

El patio salsero de Estados-Unidos

El análisis
Javier Santiso

Javier Santiso

“A lo largo de los últimos años, con la emergencia de Chávez, el patio trasero de Estados-Unidos se ha vestido de colores salseros. Por si fuera poco, se escuchan ahora también idiomas inéditos en toda la región, procedentes del lejano Oriente. Una de las razones detrás de la reciente gira presidencial de Bush en América latina está en la creciente presencia de ambos exotismos: el venezolano y el chino·

Bush llegará a Brasil donde le espera un presidente, Lula da Silva, que todavía no ha ha podido nombrar su nuevo gobierno, pese al respaldo electoral obtenido en las urnas. La agenda a tratar entre los dos mandatarios se concentra principalemente en cuestiones energéticas y comerciales. La búsqueda de energías alternativas es del máximo interés para Estados Unidos y Brasil es pionero en la investigación y explotación de biocombustibles. El otro gran tema son las relaciones comerciales y la supervivencia del Mercosur.

Precisamente este es el asunto de que hablará Bush en Uruguay, con el presidente Vázquez. La visita del presidente de Estados Unidos a Uruguay ha acentuado las divisiones internas de la coalición de izquierdas Frente Amplio desde que asumió el poder, hace dos años. La mecha la encendió la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, líder del Partido Comunista, quien al enterarse de la visita calificó a Bush de "belicista", "execrable" y "asesino".

Esas afirmaciones fueron rechazadas por varios de sus correligionarios de una heterodoxa coalición que agrupa a 13 partidos, desde marxistas-leninistas a socialdemócratas y seguidores de lo que en Europa se llamaría "tercera vía". El presidente Tabaré Vázquez, en el discurso de celebración de los dos primeros años de mandato, afirmó que su gobierno "es popular, antioligárquico y antiimperialista".

"Le decimos que no a cualquier forma de imperialismo", subrayó. No obstante, puntualizó que "lo cortés no quita lo valiente", y dejó claro que recibirá a Bush como lo ha hecho con "todos los presidentes con los que Uruguay tiene relaciones diplomáticas". La visita de Bush es respuesta a la invitación que le cursó Vázquez cuando se reunieron en la Casa Blanca el año pasado. Por su parte, los partidos de la oposición no sólo repudiaron los descalificativos expresados por la ministra, sino que incluso se han planteado denunciarla por haber lesionado el "honor de un jefe de Estado extranjero".

Desde Uruguay Bush viajará a Guatemala donde el gobierno abogará por un mejor trato para los miles de inmigrantes guatemaltecos radicados en Estados Unidos, durante la visita que el presidente George W. Bush, realizará los próximos 11 y 12 de marzo. Berger hablará tambien de comercio, narcotráfico y derechos humanos.

El Presidente de Estados Unidos llegará a la capital colombiana el 11 de marzo. Es la segunda visita a Colombia del mandatario estadounidense, que en noviembre del 2004 pasó por la ciudad caribeña de Cartagena de Indias, poco después de su reelección.

Los analistas consideran que la visita del presidente Bush es un mensaje de apoyo a sus aliados y va también dirigido a los que se han distanciado de Washington en su vecindario, como Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez, es para EEUU una especie de piedra en el zapato. El analista Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad y Democracia, declaró a Efe que la visita de George W. Bush tiene dos grandes propósitos, "uno, el tratar de restablecer o fortalecer las relaciones con regímenes de centro izquierda en América Latina como Brasil y Uruguay".

Ya en México Felipe Calderón intentará en su encuentro en Mérida con George W. Bush fijar los asuntos en los que, de forma "inequívoca y clara", ambos gobiernos pueden relanzar una agenda bilateral que acumula temas clave como la reforma migratoria. Aunque este país vio en 2000 en Bush a un aliado de México, los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la guerra en Irak relegaron al más fiel socio comercial de EEUU en América Latina a un segundo plano que el nuevo gobierno quiere abandonar.

La prioridad es ahora "valorar en qué temas se puede mandar una señal inequívoca y clara de que con el cambio de Gobierno en México (…) la agenda vuelve a cobrar tracción, movimiento", explicó el embajador mexicano en Washington, Arturo Sarukhán. Frontera, inmigración, combate al narcotráfico y mejora de la competitividad y del clima de inversión en México son cuestiones pendientes en una agenda binacional de ordinario intensa. Aunque a Bush sólo le quedan dos años de mandato, el embajador mexicano cree que hay que aprovechar hasta su último día para trabajar por las prioridades de México.

Argentina, país excluído de la gira de Bush, y en momento de difíciles relaciones bilaterales, está convocada una manifestación a la que están invitados los presidentes de Venezuela y Bolivia. Morales no asistirá y además ha expresado su intención de no enfrentarse abiertamente con Estados Unidos con quien mantiene importantes relacioens comerciales.

En Venezuela se concentra la crítica al viaje de Bush. La Asamblea Nacional (de Venezuela, íntegramente oficialista, declaró "persona no grata" a Bush y Hugo Chávez reiteró ayer que es "el propio diablo" porque intenta de sembrar la discordia entre los paises latinoamericanos.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, calificó ayer como "colmo del cinismo" y "profunda ignorancia" las recientes propuestas de cooperación con América Latina de su colega de Estados Unidos, así como la comparación que hizo entre Simón Bolívar y George Washington. En tono irónico, Chávez afirmó que en un reciente discurso público Bush "prácticamente anuncia las (mismas) misiones" sociales que desarrolla su gobierno bolivariano, por lo que pidió al líder cubano, Fidel Castro, "llamar" al gobernante estadounidense para "hacer una alianza entre Cuba, Venezuela y Estados Unidos".

Por último, en Estados Unidos activistas e inmigrantes hispanos de varios estados pedirán el próximo miércoles a congresistas federales que aprueben una reforma migratoria "integral", en coincidencia con la visita del presidente a América Latina. Fuentes de colectivos hispanos en Arizona, en el suroeste del país y colindante con México, dijeron hoy en la ciudad de Tucson que una delegación de inmigrantes en ese estado viajará la próxima semana a Washington para promover la iniciativa.

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