Colombia: Uribe retoma la iniciativa política nombrando a Fernando Araújo canciller
Tras seis años secuestrado por las FARC, éste era el aspecto del nuevo canciller tras escapar de sus captores hace dos meses.
Infolatam
Bogotá, 21 de febrero de 2007
Álvaro Uribe aseguró ayer que el nuevo canciller, Fernando Araújo, ayudará a que el mundo conozca mejor la realidad del conflicto que vive Colombia por haber estado secuestrado por las FARC durante seis años. El Presidente no descartó el acuerdo humanitario con la guerrilla, pero tampoco renunció a utilizar el ejército para liberar a los que aún permanecen secuestrados.
Las claves
- Fiscalía colombiana dice que otro diputado puede estar vinculado con los paramilitares.
El nuevo Canciller
“Del monte al mundo, sin tiempo para adaptarse… Deberá lidiar, para comenzar, con las ramificaciones cada día más perturbadoras de la investigación sobre la 'parapolítica', que están generando toda clase de preocupaciones sobre el 'paragate' colombiano. Encuentra al TLC en vilo en el Congreso de Estados Unidos, y una compleja situación en el vecindario”. (El Tiempo. Colombia)
Álvaro Uribe declaró ayer a la emisora de radio RCN que “me parece de gran importancia que el mundo vea, conozca el mensaje de la tragedia nacional, no sesgadamente, sino en todas sus dimensiones”. El Presidente afirmó que las pocas versiones sobre la designación de Fernando Araújo Perdomo que pudo leer en los medios de comunicación internacionales “me comenzaron a dar la razón de que el nombramiento fue muy bueno” para que el mundo conozca la realidad colombiana y ayude a superarla.
Su nombramiento ha empezado a “generar una inquietud internacional distinta” sobre Colombia, aseguró Uribe. Al mundo, señaló, “le va llegando (…) un mensaje un poquito más equilibrado de la realidad que hemos vivido, de la tragedia nacional que estamos superando”.
Con esta designación, Uribe superó el lunes la crisis creada en su gabinete tras la renuncia de María Consuelo Araújo Castro, quien se vio obligada a dimitir después de la detención el jueves pasado de su hermano Álvaro Araújo, investigado por presunta relación con grupos paramilitares. Además la Corte Suprema de Justicia pidió a la Fiscalía colombiana abrir una investigación sobre Álvaro Araújo Noguera, padre de la ministra, acusado de presunta participación en un secuestro y relación con las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
El nuevo ministro “es un símbolo de que Colombia necesita superar esta tragedia”, dijo Uribe al responder a si esta designación era un mensaje favorable al acuerdo humanitario que exigen las FARC o a la vía militar. “Para rescatar a los rehenes, a los secuestrados por la guerrilla, nosotros estamos abiertos al acuerdo humanitario”, aseguró, pero destacó que sigue vigente la opción “del rescate por intermedio de nuestras instituciones armadas y constitucionales”.
Por su parte el nuevo canciller ha reconocido que sabe poco sobre los asuntos de la cartera que dirigirá y hasta admitió que deberá estudiar qué es lo que ha pasado en el mundo durante los últimos seis años en los que estuvo secuestrado por las FARC. Además, respaldó los operativos militares para rescatar a los secuestrados en poder de la guerrilla.
La guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia incluyó a Araújo Perdomo en una relación de casi sesenta rehenes que pretende canjear por más de medio millar de miembros de su grupo armado presos en cárceles colombianas. El ahora canciller logró huir de sus secuestradores el pasado 31 de diciembre, en medio de una operación militar en una base insurgente en el norte del país. Tras caminar durante cinco días, el recién nombrado ministro de Exteriores pudo entrar en contacto con miembros del Ejército, que le trasladaron a su domicilio en Cartagena.
A medida que han pasado las horas se han ido conociendo más detalles en torno a la dimisión de la canciller. Así se ha podido saber que el vicepresidente Francisco Santos visitó al presidente Álvaro Uribe el viernes para decirle que Araújo era “insostenible” como Canciller debido a que su situación complicaba las negociaciones del TLC con Estados Unidos o para explicar a Europa el proceso de paz con los paramilitares.
Además la toma de postura de medios como El Tiempo, El Espectador, Cambio, Semana y el Washington Post, le hicieron ver al Presidente que la opinión pública estaba en contra de la continuidad de la canciller, pese a que había sido ratificada por el propio Uribe. Incluso se sabía que el Congreso de Estados Unidos, de mayoría demócrata, no veía con buenos ojos la situación. De hecho, el senador Patrick Leahy, presidente del Comité del Congreso norteamericano dijo que “los estadounidenses que pagan impuestos merecen garantías que el gobierno colombiano ha rotó sus vínculos con estos grupos terroristas, está procesándolos judicialmente, interviniendo sus activos, y reparando a las víctimas”.
El domingo la canciller presentó a Uribe su dimisión e inmediatamente el Jefe de Estado llamó a Fernando Araújo y le ofreció el cargo. Fue una rápida y hábil jugada de Uribe, que no es la primera vez que tiene estos reflejos. Ya en anteriores nombramientos Uribe demostró su muñeca política. Por ejemplo, cuando señaló a María Consuelo Araújo para el cargo en medio de una fuerte crisis desatada por la pelea entre los expresidentes Ernesto Samper y Andrés Pastrana.

























