Entereza frente al golpismo

Reforma
México D.F., 5 de diciembre de 2006
Por Reforma (México)

“…los perredistas han tenido a bien entregarnos una versión patética del coronel Tejero. Que no se haya escuchado un balazo en el salón del Congreso no altera la analogía. En ambos casos se intentó someter la democracia al imperio de la fuerza. La gran diferencia entre el episodio español y el mexicano no es el revólver del militar sino la procedencia de los golpistas mexicanos…” (Reforma. México)

Las claves

  • Argentina, que disminuyó notablemente su pobreza desde un 45,4 % en 2000-2002 a un 26 % en 2002/2005.
  • Colombia, Ecuador, México y Perú presentaron descensos de cerca de 4 puntos porcentuales en los periodos comparados por la CEPAL.

“La protesta de Felipe Calderón fue una muestra de entereza. La salida fácil era ceder ante la presión de los perredistas. Pero los rehenes políticos de López Obrador no formulaban una atendible petición parlamentaria: pretendían intimidar al nuevo mandatario para nublar la legalidad de su asunción. Más que eso: buscaban la ruptura del orden constitucional…. El intento perredista debe ser nombrado con sus ocho letras: golpismo. No merece otro nombre el afán de imponer por la fuerza una crisis institucional, fuimos testigos del intento de un golpe de Estado. En efecto, eso fue lo que vimos. Se intentó romper el orden democrático. Por eso es encomiable la tenacidad de los panistas, la conducta de los priistas y la determinación del Presidente entrante.

Suelen los transitómanos hablar con frecuencia del caso español. Han soñado durante años con una Moncloa, con una Constitución paralela a la del 78, con un pacto semejante al de la fundación española. Muchos políticos mexicanos se han imaginado como los personajes de aquella transición. Pues bien, si se quiere insistir en el paralelo, los perredistas han tenido a bien entregarnos una versión patética del coronel Tejero. Que no se haya escuchado un balazo en el salón del Congreso no altera la analogía. En ambos casos se intentó someter la democracia al imperio de la fuerza. La gran diferencia entre el episodio español y el mexicano no es el revólver del militar sino la procedencia de los golpistas mexicanos…

…La entereza de Calderón merece reconocimiento. El Presidente venció los obstáculos físicos que le pusieron en el camino, entró al Congreso y ahí protestó el cargo. La frustración de los golpistas que se empeñaban en hacer fracasar la ceremonia es un triunfo democrático. No olvido las enormes dificultades que enfrenta su gobierno.

No menosprecio los retos que enfrentará en el flanco institucional y, sobre todo, en el ámbito de la política salvaje. Creo que su equipo tiene fallas evidentes y que, por algunos nombramientos, envía señales preocupantes. Pero Felipe Calderón ha plantado cara a la intimidación que nos ha gobernado durante seis años. Ésa fue, en efecto, la autoridad suprema durante el sexenio de Fox: el chantaje… El primer gesto de Calderón ha sido escapar de él. Ése es el atisbo de un buen comienzo.”

Extracto del artículo del diario Reforma

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