Lula y el PMDB a un paso del casamiento
Franklin Martins/Infolatam
Sao Paulo, 24 de noviembre de 2006
Por Franklin Martins
“…se construyó un discurso común que ayuda a vender la idea de que la formación del gobierno de coalición pasa por un entendimiento político público de alto nivel, y no por una simple división de estructuras y de espacios en el poder. Crea quien quisiere… Pero es bueno tener en cuenta que las mayores dificultades sólo empezarán en la próxima fase, cuando terminar la de la literatura y empezar la de las estructuras.”
Tanto Lula cuanto Michel Temer salieron satisfeichísimos del encuentro de ayer en el Palacio del Planalto. Por increíble que parezca, el ritual de aproximación entre el gobierno y lo PMDB fue conducido con competencia por los dos lados, lo que contribuyó para reducir disidencias y contornar turbulencias. Además, se construyó un discurso común que ayuda a vender la idea de que la formación del gobierno de coalición pasa por un entendimiento político público de alto nivel, y no por una simple división de estructuras y de espacios en el poder. Crea quien quisiere.
Temer dijo a Lula, con la autoridad de quien no el apoyó en la campaña presidencial, que hoy la aplastante mayoría del PMDB es favorable a la entrada en el gobierno. El presidente, a su vez, insistió en dejar claro que está buscando el apoyo institucional del partido, y no de esa o de aquella alero. Propuso un programa mínimo de acción gubernamental, cuyos puntos básicos serían el crecimiento económico de 5% al año, la inclusión social, la reforma política, la reforma partidaria, la revisión del pacto federativo y la constitución de uno consejo político compuesto por todos los partidos aliados.
Como esos puntos coinciden con las prioridades defendidas por el PMDB para el momento actual, la propuesta será prontamente aceptada por el partido. Para no perder el buen momento, Temer se comprometió la dar una respuesta oficial de la leyenda hasta el fin del mes. El martes de la semana que viene, día 28, él reunirá la ejecutiva nacional del partido. Cuarenta y ocho horas después, el día 30, será la vez del consejo nacional del PMDB, formado por los gobernadores, presidentes de directorios provinciales, líderes y personalidades del partido, deliberar sobre el asunto.
Lula cree que, más o menos en esa momento, tendrá también un retorno de los de más partidos que fueron o serán invitados a integrar el gobierno de coalición. Además del PT, del PSB y del PCDOB, que ya dieron la luz verde, el presidente esperar recibir una respuesta positiva del PDT y del PV, por la izquierda, y del PP y del PL, por el área más conservadora. Podrá entonces pasar a la siguiente fase, más delicada, caracterizada por la delimitación del espacio de los diferentes partidos en el gobierno y por la elección de nombres.
Algunos colaboradores bastante próximos de Lula creen que esa fase podrá durar más de un mes, entrando enero adentro. Pero otros apuestan que el proceso será concluido antes del fin del año. Lo ideal es que la tradicional fotografía del gobierno tras la posesión ya sea hecha con el nuevo equipo. Si hubiere un acuerdo en la base aliada alrededor de las presidencias de la Cámara y del Senado, será mucho más fácil resolver todo todavía en diciembre.
Que sea como quiera, los primeros movimientos, de un lado con el PT, de otro con el PMDB, fueron razonablemente bien conducidos. Al menos en materia de ritual, las cosas salieron mejores que la encomienda. Y como el impulso de las urnas ya había allanado el camino de la alianza, son grandes las oportunidades de que la boda de conveniencia se concrete.
Pero es bueno tener en cuenta que las mayores dificultades sólo empezarán en la próxima fase, cuando terminar la fase de la literatura y empiecen la de las estructuras.”
Artículo publicado en la página web de [enlace href=http://www.franklinmartins.com.br/post.php?titulo=calamar-y-el-pmdb-la-uno-paso-del-boda]Franklin Martins [/enlace]

























