El primer reto de Calderón
Infolatam
México, 22 de noviembre de 2006
Por Samuel García
…”En el confuso entorno político mexicano que hoy se vive, Calderón está obligado -con el nombramiento de su gabinete de gobierno- a enviar mensajes claros y contundentes sobre sus propósitos, hacerlo con tibieza no solo sería ceder terreno a los grupos radicales que se oponen a su gobierno, sino también colocar en riesgo la gobernabilidad y la estabilidad económica alcanzada”.
Los próximos días serán decisivos para el futuro inmediato del gobierno de Felipe Calderón.
A partir de esta semana, y en los próximos 10 días, el presidente electo dará a conocer a los hombres y mujeres que conformarán su equipo cercano de cara al gobierno que encabeza y que entra en funciones el 1 de diciembre próximo.
La formación del equipo será fundamental. Con el anuncio habrá acabado la encendida retórica de la campaña y de las buenas intenciones posteriores a su triunfo electoral, para mostrar lo que en realidad Calderón trae en la mano.
De quiénes se rodeará Calderón será la primera decisión trascendente que tomará el presidente electo y permitirá asomarnos a la respuesta de cuatro preguntas básicas de cara al primer tramo de su gobierno: 1. ¿Cuáles son sus alianzas políticas y económicas reales?, 2. ¿Qué intereses está dispuesto a tocar y cuáles no?, 3. ¿Cuáles son las acciones de políticas públicas que tendrán prioridad de inicio?, y 4. ¿Cederá efectivamente a la tentación de algún golpe mediático en sus primeros días de gobierno, como algunos analistas sospechan, para inclinar la balanza a su favor y contrarrestar las constantes amenazas de la izquierda intransigente encabezada por López Obrador?
No hay que olvidar, como reza el refrán popular, que "a río revuelto ganancia de pescadores". En el confuso entorno político mexicano que hoy se vive, Calderón está obligado -con el nombramiento de su gabinete de gobierno- a enviar mensajes claros y contundentes sobre sus propósitos, hacerlo con tibieza no solo sería ceder terreno a los grupos radicales que se oponen a su gobierno, sino también colocar en riesgo la gobernabilidad y la estabilidad económica alcanzada.
No hay que olvidar que el entonces presidente Ernesto Zedillo dejó ver su inexperiencia y sus miedos cuando presentó a su gabinete en 1994. Un gabinete fuertemente criticado, especialmente por la clase empresarial, que alimentó temores de desestabilización que se concretaron con el estallido de la crisis del peso apenas tres semanas después. Para evitar un cataclismo político-económico Zedillo tuvo que implementar rápidamente drásticos cambios en las principales carteras del gobierno.
Es cierto que Calderón asume el gobierno en condiciones totalmente distintas en materia económica; pero no muy distintas, en el político, a la fragilidad financiera que vivió Zedillo en aquellos días. La situación explosiva que vive el estado de Oaxaca y el desafío al Estado por parte de los cárteles del narcotráfico son de alto riesgo y muestran la enorme fragilidad del tejido social y político que, en su tiempo, vivió Zedillo en la economía.
De allí que los nombramientos de los próximos secretarios de Gobernación, de la Procuraduría General de la República y de la Sedesol serán un mensaje para evaluar con que pie comienza Calderón su gobierno.
Pero también estos y otros nombramientos del gabinete servirán para medir los grados de libertad que tiene Felipe Calderón respecto, por ejemplo, del poder empresarial en los albores de su gobierno. ¿Con qué grados de libertad decidirá el presidente electo el nombramiento de los secretarios de Economía, de Comunicaciones y Transportes y de Energía; por mencionar solo tres carteras clave que tradicionalmente han sido consensuadas con los grandes empresarios del país, especialmente ahora que están de por medio jugosos negocios en estos campos.
No somos ingenuos, sabemos que las campañas electorales no son gratuitas; pero en las condiciones actuales que vive México Calderón requiere fijar distancias prudentes que le permitan realizar las reformas que requiere el país. Esas lecturas nos las dará Calderón muy pronto con el nombramiento de su gabinete.


























