¿Ha fallado a México el neoliberalismo?
Reforma
México, 10 de octubre 2006
Por J. Bradford DeLong
“Tras haber comprobado el lento crecimiento de México a lo largo de los últimos 15 años, no podemos repetir la antigua cantinela de que la vía neoliberal del TLCAN y las reformas conexas sean clara y evidentemente las correctas.”
“Hace 6 años, yo estaba dispuesto a concluir que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) era un gran éxito. El TLCAN era la vía más prometedora que Estados Unidos podía seguir para aumentar las posibilidades de que México llegara a ser democrático y próspero y EU tenía a un tiempo un poderoso interés egoísta y un importante deber de vecindad para intentar contribuir al desarrollo de México.
Desde la creación del TLCAN, el PIB real de México ha aumentado un 3.6 por ciento al año y las exportaciones han experimentado un auge, al pasar del 10 por ciento del PIB en 1990 y del 17 por ciento del PIB en 1999, al 28 por ciento en la actualidad. El año próximo, las exportaciones reales de México se habrán quintuplicado desde 1990.
…Una mayor eficiencia debería haberse visto reforzada por un auge en la formación de capital, que debería haber acompañado la garantía de que ninguna ola futura de proteccionismo en EU provocaría el cierre de fábricas en México.
La palabra decisiva en este caso es “debería”. Los 100 millones de mexicanos tienen ingresos reales -con paridad de poder adquisitivo- de unos 10.000 dólares al año, la cuarta parte del nivel estadounidense actual. Están invirtiendo tal vez una quinta parte del PIB en la formación bruta de capital fijo -una cantidad substancial- y han ampliado su integración en la economía mundial (es decir, norteamericana) desde la creación del TLCAN.
Pero con una tasa de crecimiento del PIB de 3.6 por ciento y una tasa de aumento de la población de 2.5 por ciento, la renta media de los mexicanos representa apenas el 15 por ciento más que en la época anterior al TLCAN y ha aumentado el desfase entre su renta media y la de EU. Con el aumento de la desigualdad, la inmensa mayoría de los mexicanos no viven mejor que hace 15 años. (De hecho, el único componente del desarrollo mexicano de gran éxito ha sido el aumento de ingresos y de nivel de vida debido al aumento de la inmigración a EU y de las transferencias a México.)
Se trata de un gran enigma intelectual: creemos en las fuerzas del mercado y en los beneficios del comercio, la especialización y la división internacional del trabajo. Vemos el enorme aumento de las exportaciones mexicanas a EU en el pasado decenio. Vemos grandes virtudes en la economía mexicana: un medio macroeconómico estable, prudencia fiscal, baja inflación, poco riesgo de país, mano de obra flexible, sistema bancario fortalecido y solvente, programas logrados de reducción de la pobreza, grandes ingresos procedentes del petróleo y demás.
Y, sin embargo, las políticas neoliberales no han generado rápidos aumentos en productividad y en los salarios de los trabajadores que neoliberales como yo habríamos predicho sin miedo a equivocarnos, si en 1995 hubiéramos sabido que las exportaciones mexicanas se multiplicarían por cinco en los 12 años siguientes.
Desde luego, sigue habiendo abundantes deficiencias en México. Según la OCDE, son, entre otras: escolaridad muy baja por término medio, con lo que los trabajadores jóvenes casi no tienen una formación escolar mayor que sus colegas mayores; poca formación en el puesto de trabajo; pesadas cargas burocráticas sobre empresas; jueces y policía corruptos; tasas elevadas de delincuencia y un gran sector no estructurado con baja productividad que reduce la base impositiva y aumenta las tasas impositivas al resto de la economía, pero dichas deficiencias no deberían bastar para neutralizar las importantes ventajas geográficas de México y los importantes beneficios resultantes de las políticas neoliberales.
… Los neoliberales señalamos que el TLCAN no ha sido la causa de las infraestructuras deficientes, la elevada delincuencia y la corrupción oficial. Así, indicamos implícitamente que los mexicanos vivirían mucho peor en la actualidad, si el TLCAN y sus efectos no pesaran en el platillo positivo de la balanza.
Esa historia neoliberal puede ser cierta, pero es una excusa. Puede que no sea cierta. Tras haber comprobado el lento crecimiento de México a lo largo de los últimos 15 años, no podemos repetir la antigua cantinela de que la vía neoliberal del TLCAN y las reformas conexas sean clara y evidentemente las correctas.”
Extractos del artículo publicado en Reforma (México)


























