Brasil, a las urnas bajo la sombra de una posible segunda vuelta
En Brasil pese a la obligatoriedad del voto, las abstención suele ser considerable.
Infolatam
Brasilia, 1 de octubre, 2006
La posibilidad de que los comicios de hoy en Brasil deban definirse en segunda vuelta dominó la primera mitad de la jornada, que transcurrió sin incidentes y con los candidatos a la Presidencia haciendo postreros esfuerzos por captar votos.
Las claves
- Si nadie obtuviera el 50 % de votos habría segunda vuelta el 29 de octubre.
- Las últimas encuestas dan a Lula cerca del 50 % contra un 35 de Alckmin y un 8 por % de Heloísa Helena.
Al día siguiente
Trata-se, sem dúvida, do fim de um ciclo em que três agentes centrais terão que rever seu papel. E, nos três casos, parece haver carência de definiç?µes e de lideranças.
Aunque la ley electoral prohíbe toda alusión a candidaturas el día de la votación, los principales aspirantes a la Presidencia no se abstuvieron de intentar sumar respaldos de última hora.
El presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo al votar que “el destino de Brasil está trazado” y pidió al electorado que “consolide los cambios”, en abierta referencia a sus aspiraciones.
Lula votó en Sao Bernardo do Campo, en el cinturón obrero de Sao Paulo, cuna del Partido de los Trabajadores (PT) y donde empezó su carrera sindical, hace más de 30 años.
Permaneció casi una hora dentro del colegio que, pese a las protestas de muchos electores que estaban en fila, estuvo cerrado durante ese tiempo para facilitar la movilización del presidente y de las decenas de periodistas y fotógrafos que le esperaban.
Los periodistas habían sido acreditados por el comando de campaña del presidente, que entregó credenciales en las que se leía: “Lula 2006″ encima de la estrella que caracteriza al PT, lo cual provocó quejas de los representantes de la oposición en la mesa.
Las autoridades del colegio obligaron a los reporteros a dar vuelta a la credencial, de modo que quedase oculta la leyenda.
Lula, que vestía una chaqueta beige y camisa blanca, fue a votar acompañado por su esposa, Marisa Leticia, vestida también de blanco, pero con un traje sastre que dejaba asomar una camisa roja, el color que siempre identificó al ex líder sindical.
En breves declaraciones, Lula dijo confiar en que “vamos a ganar esta elección”, algo que pronostican las encuestas, aunque las últimas dicen que podría haber una segunda vuelta, pues nada garantiza que Lula supere el 50 por ciento de los votos.
Su principal adversario, el socialdemócrata Geraldo Alckmin, se mostró también confiado, pero en llegar a esa segunda vuelta, que de ser necesaria será el 29 de octubre.
Aprovechó para volver a atacar a Lula por los escándalos que han marcado el último tramo de su Gobierno. “La ética vencerá a la corrupción”, manifestó Alckmin, quien votó en un colegio de Sao Paulo junto a su esposa, dos hijos y una nieta.
Contra Lula también cargó la candidata marxista Heloísa Helena Lima, expulsada del PT hace tres años por su oposición a las ortodoxas políticas económicas abrazadas por el antiguo líder sindical cuando llegó al poder.
“Sólo espero que Lula no sea reelegido”, declaró al votar en Maceió, capital del estado de Alagoas.
Las últimas encuestas, difundidas la víspera, le atribuyeron a Lula cerca del 50 por ciento de los votos, contra un 35 por ciento de Alckmin y un 8 por ciento de Heloísa Helena.
Pero todas dicen que Lula puede no superar el margen preceptivo para impedir la segunda vuelta, por lo que, para saber el resultado, los brasileños deberán esperar a que avance el escrutinio oficial, que empezará a ser difundido a las 19.00 hora local (22.00 GMT).
De ser necesaria la segunda vuelta, una encuesta del instituto Datafolha dijo el sábado que Lula retomaría su campaña con un 49 por ciento de intención de voto, contra un 45 por ciento de Alckmin.
Según las autoridades electorales, la jornada llegó a su ecuador sin incidentes y sólo debieron ser sustituidas 109 de las 361.431 urnas electrónicas distribuidas en el país, para unas votaciones que son totalmente automatizadas.
Los colegios cerrarán en casi todo Brasil a las 17.00 hora local (20.00 GMT). Sin embargo, como en el país hay tres husos horarios, la votación en el estado occidental de Acre seguirá hasta las 22.00 GMT, cuando serán difundidos los primeros boletines oficiales y el resultado de las encuestas a pie de urna.






















