Apurar el tranco
Por Juan Andrés Fontaine
Ya es oficial. El segundo trimestre concluyó con un crecimiento decepcionante, de sólo 4,5% y esta vez la excusa de la economía mundial no es válida, porque nunca en los últimos treinta años habían soplado desde el exterior vientos tan favorables. La pesquisa de culpables ya ha comenzado y, como era de suponer, los nostálgicos del estatismo dirigen una vez más sus disparos hacia "el modelo". Es cierto que hay espacio para marchar más rápido, pero ello sólo requiere una mejor administración del modelo.
Ya es oficial. El segundo trimestre concluyó con un crecimiento decepcionante, de sólo 4,5% y esta vez la excusa de la economía mundial no es válida, porque nunca en los últimos treinta años habían soplado desde el exterior vientos tan favorables. La pesquisa de culpables ya ha comenzado y, como era de suponer, los nostálgicos del estatismo dirigen una vez más sus disparos hacia "el modelo". Es cierto que hay espacio para marchar más rápido, pero ello sólo requiere una mejor administración del modelo.


























