Las elecciones y los nuevos polos políticos en Brasil
Infolatam
Sao Paulo, 28 de junio de 2006
Por Luis Nassif
Con la probable derrota de Alckmin, la política brasileña girará en torno a tres polos. El primero, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, con sus banderas sociales, pero probablemente sin conseguir traspasar a terceros su carisma. El segundo, el candidato favorito al gobierno de Sao Paulo, José Serra, intelectual sofisticado y gestor de reconocida competencia, con un claro perfil de centro-izquierda. El tercero, el candidato a la reelección del gobierno de Minas Gerais, Aécio Neves, también del PSDB, político hábil e innovador con modernas prácticas de gestión.
La probable derrota del candidato de la oposición Geraldo Alckmin (PSDB), en las próximas elecciones presidenciales brasileñas, no está dejando descontento ni siquiera a su propio partido.
El PSDB es un partido que surgió de la clase media y de la intelectualidad brasileña de los años 80. Tiene una generación de grandes políticos en sus filas, como los ex-gobernadores de Sao Paulo André Franco Montoro y Mario Covas; e intelectuales de peso como Fernando Henrique Cardoso y José Serra. Todos tenían en común la lucha contra la dictadura militar y proyectos para la moralización de la actividad pública.
En el gobierno de F.H.C. hubo una fuga programática del PSDB. La generación inicial fue desapareciendo y Fernando Henrique se perdió en una política ambigua, practicando una política económica de libertad absoluta en el flujo del tipo de cambio, que acabó situando al país en una espiral terrible de endeudamiento.
A falta de debates internos se creó un vacío de ideas en el partido. De esta falta de identidad se valió el gobernador paulista Alckmin, que surgió en la política como vice-gobernador al amparo de Mario Covas. Gestor sufrible, aunque no irresposable, provinciano, sin cuadros técnicos propios, sin un conocimiento mayor de los temas nacionales, Alckmin acabó imponiéndose debido al crecimiento de la candidatura de Lula, que acabó desestimulando a su adversario José Serra de insistir en la disputa.
Una eventual victoria de Alckmin profundizaría el vacío programático del partido, acelerando su transformación en un nuevo PMDB (el gran partido de la lucha contra la dictadura, que se transformó en una especie de PRI sin poder).
Con la probable derrota de Alckmin, la política brasileña pasará a girar en torno a tres polos. El primero, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, con sus banderas sociales, pero probablemente sin conseguir traspasar a terceros su carisma. El segundo, el candidato favorito al gobierno de Sao Paulo, José Serra, intelectual sofisticado y gestor de reconocida competencia, con un claro perfil de centro-izquierda. El tercero, el candidato a la reelección del gobierno de Minas Gerais, Aécio Neves, también del PSDB, político hábil e innovador con modernas prácticas de gestión.
En torno a ellos tres se deberá dar el juego político brasileño después del primero de enero de 2007.

























