OIT: Brasil y México, una puerta a la esperanza del fin del trabajo de niños

Según la OIT en el mundo hay todavía 218 millones de niños trabajando.

Infolatam
Madrid, 12 de junio 2006

La lucha contra el trabajo infantil en Brasil y México ha permitido reducir la tasa de niños que trabajan en Iberoamérica del 16,1 al 5 por ciento, un ejemplo de que “es posible acabar con la explotación laboral de los niños”, destacó hoy el director en España de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), Juan F. Hunt.

Las claves

  • Según la OIT, hay 218 millones de niños trabajando. Save the Children dice que llegan a 600 millones.

218 millones que se clavan en el alma

Dice la OIT que hay una puerta abierta a la esperanza porque en México y Brasil ya son menos los niños explotados. Pero no hay que tener esperanza, sino indignación. Porque la cifra sigue siendo intolerable. Un puñetazo en la conciencia, si es que hay conciencia. 218 millones (OIT); 600 millones (Save the Children) de niños que trabajan, mano de obra barata, fácil, sumisa, indefensa.

Coincidiendo con la Copa Mundial de Fútbol, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha decidido sacar una “tarjeta roja” al trabajo infantil -que a día de hoy continúa afectando a más de 218 millones de niños- como parte de una serie de actividades contempladas para conmemorar el Día Mundial contra el Trabajo infantil que se celebra hoy.

El pasado mes de mayo, la OIT publicó su último informe acerca de esta lacra social bajo el esperanzador título “La eliminación del trabajo infantil, un objetivo a nuestro alcance” en el que señala una reducción del 11% en el trabajo infantil entre 2000 y 2004, especialmente en América Latina y el Caribe.

Por sexos, el problema del trabajo infantil afecta a ambos por igual, aunque quizá en mayor medida a los varones. Así, según los datos de la OIT, se calcula que hay unos 53 millones de niñas de 12 años que trabajan en el mundo, 20 de ellas en puestos muy peligrosos.

Cuanto menores son las niñas, mayor es la tasa de trabajo entre ellas ya que “empiezan a trabajar antes porque no van a la escuela” pero, a medida que crecen “se quedan ejerciendo las tareas del hogar en la propia casa”, añadió.

Por sectores, la agricultura emplea a siete de cada diez niños que trabajan en el mundo, mientras que el 22% están empleados en el sector servicios (venta, restaurantes, hoteles, transportes…) y sólo el 9% en el industrial, en el que se incluye la minería, la manufactura, la construcción y los servicios públicos (electricidad, agua y gas), según datos del IPEC.

Por su parte Save the Children estima que unos seis millones de niños de entre 5 y 17 años trabajan en Latinoamérica, casi la mitad de ellos en condiciones de explotación o realizando trabajos peligrosos que ponen en peligro sus vidas o hacen que no puedan disfrutar de derechos fundamentales y vitales para su desarrollo como la educación o el ocio.

A pesar de que el último informe de la OIT constataba una disminución del trabajo infantil en el mundo, en algunos países, sin embargo, el número de niños trabajadores ha crecido de forma alarmante. Es el caso de Argentina, donde el trabajo infantil ha crecido un 600% en los últimos siete años, como consecuencia de la crisis económica. De los 250.000 niños argentinos que trabajaban en 1998 se ha pasado a 1,5 millones de niños trabajadores en la actualidad, destacó Save the Children.

Por otra parte, recordó que hace 30 años surgieron en Latinoamérica las primeras organizaciones de niños, niñas y adolescentes trabajadores (NATS). En general, cuentan con representantes nacionales, regionales y, en algunos casos, por localidad. En Perú hay 14.000 menores trabajadores organizados, en Paraguay 400 y en Argentina 200. Además, el Movimiento de Latinoamérica y el Caribe de NATs coordina desde 1989 los movimientos nacionales de Perú, Paraguay, Chile, Bolivia, Colombia y Venezuela.

El objetivo de estas organizaciones es defender los derechos de la infancia en general, y de los NATs en particular, desde su identidad como niños. Pretenden mejorar las condiciones de los niños trabajadores, luchando contra la explotación, contribuyendo al acceso o a su continuidad en la escuela, tener tiempo de ocio, etcétera.

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil