Asamble de la OEA:

El canciller de Perú, exigió al secretario general de la OEA que atienda la queja contra Hugo Chávez.

Efe/Infolatam
Santo Domingo, 4 de junio 2006

La reunión anual de cancilleres de los 34 países de la Organización de Estados Americanos (OEA), con una agenda de arranque titulada “Gobernabilidad y desarrollo en la sociedad del conocimiento”, fue inaugurada por el secretario general del organismo, el chileno José Miguel Insulza, y el presidente dominicano, Leonel Fernández.

Las claves

  • La confrontacion entre Venezuela y Peru copa la atención de la Asamblea.

En las reuniones previas a la inauguración de la asamblea, un malhumorado Insulza ha visto frustrados sus intentos por impedir que un asunto fuera de agenda, como el enfrentamiento político entre Perú y Venezuela, acaparara toda la atención y el protagonismo del inicio del encuentro.

Después de verse obligado a mantener sendas reuniones con los cancilleres de Perú y Venezuela, en su discurso inaugural de la asamblea, el secretario general de la OEA tuvo que referirse y tomar posición, aunque veladamente, al asunto que enfrenta a esos dos países.

“Debemos acostumbrarnos a discutir nuestras diferencias con altura de miras, evitando la ideologización y la descalificación en el debate”, dijo Insulza.

El secretario general de la OEA expresó en el mismo contexto su “plena adhesión a los principios de no intervención y respeto mutuo que deben guiar nuestras relaciones”

Perú presentó una queja ante la OEA contra el presidente de Venezuela, Hugo Chavez, por injerir en el proceso electoral peruano con constantes descalificaciones hacia el candidato presidencial Alan García y amenazar con romper relaciones diplomáticas con Lima si ganaba las elecciones de este domingo, como indican que ha sucedido los primeros resultados.

Ante los intentos por parte de Insulza de desestimar la queja de Perú, el canciller de ese país, Oscar Maúrtua, le exigió ante el resto de cancilleres de la OEA el cumplimiento con sus responsabilidades y los principios de la Carta constitutiva del organismo.

“La OEA no puede permanecer indiferente ni impasible ante una reiterada práctica intervencionista que perjudica ahora a Perú, pero que puede afectar a largo plazo la estabilidad democrática de todo el hemisferio”, le dijo Maúrtua a Insulza.

“Usted, señor secretario general, tiene como una de sus principales funciones velar por la vigencia y la protección de la Carta constitutiva” de la OEA, recalcó.

“Permanecer ajeno a esta situación es erosionar las bases normativas sobre las que se asienta el sistema interamericano”, concluyó el embajador peruano.

Tras ser convocado por Insulza a una reunión a solas, el canciller venezolano, Alí Rodríguez, declaró que su país no tiene nada de qué defenderse de Perú, y que el presidente Hugo Chávez lo único que hizo es responder a los ataques del candidato peruano Alan García.

Los ataques de García contra Chávez son “sistemáticos” y han llegado al grado de la “estupidez”, afirmó el ministro venezolano.

Por su parte, Robert Zoellick, subsecretario de Estado estadounidense y jefe de la delegación de su país en esta asamblea, expresó su apoyo a las críticas lanzadas contra Venezuela en la reunión a puerta cerrada de los cancilleres y aseguró que Perú no fue el único país que crítico a Caracas.

Esas críticas no sólo surgieron de Perú, sino también de “Nicaragua y otros”, dijo Zoellick.

En su opinión, “es alentador que las democracias latinoamericanas que sienten que Venezuela se ha entrometido en su proceso democrático, se defiendan”.

Antes de la mencionada reunión de cancilleres se celebró una sesión a modo de diálogo público y abierto a todas las organizaciones y países invitados a la asamblea en calidad de observadores, que presidió el canciller dominicano, Carlos Morales Troncoso.

Morales decidió unilateralmente concluir abruptamente esa sesión sin cederle la palabra a una representación del centenar de organizaciones no gubernamentales y representantes de la sociedad civil que fueron invitadas y tenían reservado un espacio para hacer escuchar sus puntos de vista.

La actitud de Morales provocó la indignación de esas organizaciones, cuyos representantes improvisaron una rueda de prensa para hacer la correspondiente denuncia.

“La OEA está cada vez mas deslegitimada, alejada de la sociedad civil, su discurso es pura palabrería, y ha demostrado que es incapaz de tomar decisiones de ningún tipo”, dijo a Efe el representante de Amnistía Internacional, el peruano Hugo Rodríguez.

“Hemos venido aquí pagándonos cada uno nuestro viaje y hotel, y ahora resulta que el canciller dominicano no nos deja hablar”, declaró Rodríguez.

“Aunque la responsabilidad es de la OEA, no nos sorprende que esta actitud salga precisamente del Gobierno dominicano, que preside esta reunión y ha dado muestras de falta de respeto por la sociedad civil, e incluso de racismo hacia el pueblo haitiano”, agregó el representante de Amnistía Internacional.

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