La estrategia del gobierno en Sudamérica

La Tercera
Santiago 5 de abril 2006
Por Álvaro Vargas LLosa

… “la política exterior de Foxley quiere apretar el acelerador en Sudamérica, pero ve mucho más factible en el corto y mediano plazo lograr avances importantes en la relación con Argentina y Brasil que con Perú y Bolivia. Y, en cualquier caso, las necesidades energéticas de Chile, que el documento pone en evidencia de múltiples formas, así lo dictan” (La Tercera)

El documento estratégico de política exterior del gobierno de Michelle Bachelet, elaborado por el canciller Alejandro Foxley, no contiene sorpresas, pero permite, por el énfasis que pone o deja de poner en ciertos temas, fijar algunas conclusiones interesantes.

La primera es que Chile, a pesar de todo lo ocurrido en el último año, sigue viendo a Argentina como su gran aliado en materia energética. Esto está relativamente claro en el párrafo que establece que Chile hará esfuerzos para asegurar el suministro de gas natural tanto en el corto como en el mediano plazo, pero también queda confirmado por muchos otros elementos, entre ellos el hecho de que se mencione muy de pasada, y sin entusiasmo explícito, las otras opciones, que van del gasoducto faraónico de ocho mil kilómetros ideado por Hugo Chávez hasta el "anillo" que tendría su centro en el gas de Camisea. Está claro, a pesar de algunas concesiones retóricas a esos proyectos en el documento, que Chile confía más en restablecer el suministro argentino que en los otros proyectos.

También es muy evidente la apuesta por Brasil. Chile entiende que a través de Brasil puede ampliar su rol regional, pero también mundial -incluyendo el papel que puede cumplir en escenarios como la Ronda de Doha. De allí que Chile se juegue por un "Plan Brasil", enfatice el apoyo al Iirsa (un plan de infraestructura regional que avanza a paso de tortuga y es especialmente caro a Brasilia) y reitere el respaldo a la aspiración brasileña de ocupar un asiento fijo en el Consejo de Seguridad de la ONU.

En cambio, los planes en lo que respecta a Perú y Bolivia no presentan, en el fondo, mayor novedad. No podría ser de otra manera. Ambos temas están signados por la incertidumbre. Chile no sabe si la relación con la Bolivia de Evo Morales tendrá un desarrollo más allá de la retórica cordial o si habrá retrocesos traumáticos. En el caso peruano, no sabe qué puede ocurrir si gana Ollanta Humala las elecciones. Por eso, las referencias a ambos países son cautas al mismo tiempo que bien-intencionadas. Con respecto a Bolivia, se habla de "perfeccionar" el acceso al mar y con respecto a Perú se habla del eventual TLC, sin mencionar el lío marítimo. En cambio, sí se menciona el asunto marítimo cuando se habla de Ecuador, lo que indica a las claras que Chile sigue apostando por una alianza con los ecuatorianos (la pinza) ante el reclamo peruano.

Chile también ve la relación con Venezuela con reserva, razón por la cual el documento hace referencias breves y convencionales a esa relación. En cambio, enfatiza la necesidad de enfocar el aspecto democrático en la región a través de la OEA, lo que puede leerse como una forma de curarse en salud ante eventuales conflictos con Chávez (que, obviamente, según sugiere la retórica complaciente del documento, Santiago prefiere evitar).

Es muy clara la apuesta por mantener una relación de primer orden con Estados Unidos. No podía ser de otra manera: el Chile de Bachelet es heredero directo del Chile de Lagos, cuyo gobierno llevó la relación con Washington -a pesar de la diferencia con respecto a Irak- más lejos que ningún otro gobierno de la Concertación. En esto Santiago tiene una posición distinta de la de sus aliados sudamericanos (aunque es significativo que el documento evite toda referencia al Alca).

En resumen: la política exterior de Foxley quiere apretar el acelerador en Sudamérica, pero ve mucho más factible en el corto y mediano plazo lograr avances importantes en la relación con Argentina y Brasil que con Perú y Bolivia. Y, en cualquier caso, las necesidades energéticas de Chile, que el documento pone en evidencia de múltiples formas, así lo dictan".

Artículo publicado en La Tercera (Chile)

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