La realidad rebasa a los políticos de México, EEUU y Canadá.
Infolatam
México, 31 de marzo 2006
Por Luis Enrique Mercado
Lo único que avanza es la integración de las economías, el aumento del comercio, las inversiones y la migración ilegal de México hacia Estados Unidos, pero todo esto sucede sin que los mandatarios lo hayan impulsado.
La realidad está rebasando a los dirigentes políticos de México, Estados Unidos y Canadá que apenas ahora se reúnen para revisar los adelantos a un programa que crearon el año pasado con el llamativo título de Sociedad de Seguridad y Prosperidad.
En el mundo real, el comercio entre los tres países se ha triplicado en la última década; cuando menos cinco millones de mexicanos han cruzado la frontera con Estados Unidos en busca de trabajo y oportunidades y la violencia ha explotado en la frontera entre ambos países donde bancas de narcotraficantes se disputan a tiros los territorios.
Hace cinco años apenas el presidente Bush fue a México a visitar a Vicente Fox en su rancho de San Cristóbal, en Guanajuato, en el centro del país.
En esa ocasión se comprometieron a reunirse con el Primer Ministro canadiense para construir lo que ellos mismos definieron como "una comunidad económica norteamericana cuyos beneficios lleguen a las zonas meno desarrolladas de los tres países".
Pero ninguno de los tres dirigentes ha trabajado para conseguir ese objetivo:
George Bush emprendió la guerra de Irak y sus problemas de popularidad han crecido tanto que el compromiso con México en verdad se ha olvidado.
Vicente Fox no logró realizar ninguna de las reformas económicas que México necesita y ha mostrado una especial frialdad en sus relaciones con Estados Unidos en las que abundan más reproches que avances.
Mientras eso sucede, ambos países han incumplido partes del Tratado de Libre Comercio y los datos concretos indican que la brecha de ingresos se amplió: el PIB anual per cápita de Estados Unidos es ya de 43,883 dólares anuales, seis veces mayor que los 6,937 dólares de México.
Y también la percepción entre mexicanos y estadounidenses ha cambiado. En el año 2000 el 60% de los mexicanos decía tener una opinión favorable de Estados Unidos; hoy, sólo el 30% expresa lo mismo.
La reunión que sostienen Bush, Fox y Harper en el paraíso turístico de Cancún, en el sureste de México despierta muy poco entusiasmo. Existe la percepción de que ninguno de los tres ha trabajado realmente para que las cosas mejoren.
Lo único que avanza es la integración de las economías, el aumento del comercio, las inversiones y la migración ilegal de México hacia Estados Unidos, pero todo esto sucede sin que los mandatarios lo hayan impulsado.


























