Una señal de alerta para Kirchner

Clarin. (Argentina)
Buenos Aires. 08/02/2006
Por Eduardo Van der Kooy

Se avecina un tiempo de protestas de ese tipo en la Argentina?, se preguntaban anoche hombres de la política. Con seguridad será este año tiempo de demandas salariales que el propio Gobierno prevé. Es factible además que se reiteren los piquetes prepotentes, como ocurrió en las últimas semanas. Pero no se avizora ninguna espiral de violencia.

…."Una cosa son los conflictos que pueden asolar a la principal ciudad, Río Gallegos, que se circunscriben casi siempre a trabajadores del Estado. Y otra bien distinta si los problemas involucran a los gremios del petróleo, del gas o a los obreros del carbón. Suelen ser organizaciones poderosas y con una tradición templada por la lucha. El episodio de marras refiere al Sindicato del Petróleo y del Gas Privado, surcado desde hace tiempo por divisiones y rencillas…

… ¿Se avecina un tiempo de protestas de ese tipo en la Argentina?, se preguntaban anoche hombres de la política. No hay motivos a la vista, más allá del estallido en Santa Cruz, para pensar algo así. Con seguridad será este año tiempo de demandas salariales que el propio Gobierno prevé. Es factible además que se reiteren los piquetes prepotentes, como ocurrió en las últimas semanas. Pero no se avizora ninguna espiral de violencia.

El drama de Santa Cruz pudo tener raíces propias. Las Heras es una población de tránsito con muchos ciudadanos que recalan procedentes de otros puntos del país. La vida es allí árida e incómoda y no hay bienestar laboral que logre compensarla. La poca política que germina está concebida, en general, en términos radicalizados al extremo. Predominan los agrupamientos de izquierda y, en especial, el Polo Obrero.

Pero nada alcanza a explicar el asesinato a mansalva de en la nacion un policía y la ira desatada por un grupo de manifestantes durante un puñado de horas contra la comisaría de Las Heras. Llovieron las balas, que hasta perforaron una ambulancia que acudió a socorrer a los heridos. Se recogieron balas marcadas en su punta para producir mayor daño. No pudieron ser sólo tres o cuatro los hombres armados que detonaron la locura."

Extracto del artículo publicado en Clarin (Argentina). 08/02/2006 http://www.clarin.com/diario/2006/02/08/elpais/p-00801.htm

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